miércoles, 22 de septiembre de 2010

LA LECTURA CRITICA DE IMAGENES TECNICA PARA IMPLEMENTAR EN LA SESIÒN SOBRE DEWEY

Utilización didáctica
El trabajo con la imagen en las aulas, entendiendo por ésta todo los sistemas comunicativos que emplea el lenguaje audiovisual, ha de convertirse en un eje central del proceso de enseñanza y aprendizaje. Los alumnos tienen que saber necesariamente interpretar el contenido y las intenciones de los mensajes audiovisuales, para evitar la homogeneización cultural, la colectivización pasiva del ocio y la cultura. Una educación comprometida con la realidad social ha de ofrecer un conocimiento creativo del lenguaje audiovisual, una pedagogía comunicacional que ofrezca resortes de interpretación y recreación de los nuevos códigos.
a)  Lectura crítica de imágenes. Es una propuesta que hemos reiterado insistentemente en todos los medios de comunicación que hasta ahora hemos analizado. La realidad es interpretada de manera subjetiva a través de la imagen; por ello el lector ha de recorrer el proceso contrario: de la imagen a la realidad, analizando los contenidos, las intenciones y los valores sociales que el emisor de la imagen ha querido transmitir.
Aparici y otros (1987a y 1987c) proponen diferenciar en la lectura de las imágenes una fase objetiva, dedicada al análisis de los elementos básicos de la imagen (línea, punto, forma, luz, color, tono, encuadre, movimiento, tiempo, sonido...), una descripción conceptual de la misma (objetos, personas, localizaciones, ambientes) y un estudio descriptivo global de las imágenes en función de sus características elementales (iconicidad o abstracción, simplicidad o complejidad, monosemia o polisemia, originalidad o redundancia...). Este análisis global permite comprender de forma sistemática los elementos presentes, así como el conjunto de interrelaciones que establecen para transmitir un mensaje global al receptor. Simultánea o posteriormente, es necesario realizar una «lectura subjetiva» de la imagen, basada en el nivel de connotaciones, de sugerencias y de sus potencialidades interpretativas.
Alonso y Matilla (1990) proponen también una interesantísima reflexión para el análisis integral de imágenes, centrada en la búsqueda de sistemas, relaciones significativas y códigos simbólicos. La lectura de imágenes se explica esencialmente desde dos teorías: la tipográfica, que sigue un método similar a la lectura de textos verbales, comenzando con el ángulo superior izquierdo, descendiendo franja a franja; y la lectura gestáltica que de la impresión global obtenida por el primer golpe de vista, va centrándose en los diferentes núcleos de interés. En todo caso, el proceso de interpretación y reinterpretación de la imagen ha de fundamentarse en descubrir diferentes códigos, para desvelar el sentido múltiple y connotativo que ésta generalmente tiene. «Espacialidad, gestualidad, escenografía, simbología, luz y color, mediación instrumental y relaciones entre los elementos representados determinan el resultado último de la comunicación, matizados por el contexto informativo más o menos próximo.»


 Rejilla para la exploración de la codificación de mensajes
(Alonso y Matilla (1990) 
 Descripción y Reconocimiento

 Código espacial

 Código gestual

 Código escenográfico

 Códigos gráficos

 Código lumínico

 Código simbólico

 Relaciones

 Síntesis


Siguiendo muy de cerca las aportaciones de Aparici y García Matilla (1987a y 1987c), podemos establecer también otra metodología de análisis de imágenes en el aula. En todo caso, cada imagen se presta a múltiples particularidades que profesor y alumno han de descubrir.
La lectura de imágenes puede ofrecer múltiples dinámicas de trabajo en el aula. Comparar imágenes, lecturas colectivas, análisis en profundidad de campañas multimedia a través de diferentes soportes, trabajos creativos sobre las imágenes, recreación de imágenes con cambios de fotos, textos, invirtiendo roles... Aparici y Matilla (1987a) proponen que esta actividad no debe convertirse en un ejercicio más. «Sólo con una formulación lúdica suficientemente atractiva para profesores y alumnos podrán conseguirse los resultados buscados», esto es, capacitar a los alumnos en la lectura crítica de la imagen para crear los mecanismos de defensa que les permitan eludir la tergiversación y manipulación que desde los medios de comunicación, invaden constante y machaconamente sus conciencias y también sus subconscientes.
b) Escritura de imágenes. La técnica de alfabetización icónica exige la presencia del doble proceso de lectura y escritura. No es suficiente con que los alumnos sepan interpretar las imágenes, puesto que la mejor fórmula para descubrir sus mecanismos y complejos procesos de manipulación, consiste en seguir de cerca las fases para su producción: escribir imágenes, esto es crear y recrear individual y colectivamente el medio icónico, siguiendo los procedimientos y técnicas de los medios, adaptados a las posibilidades que la educación ofrece. Fotografías, diapositivas, vídeos, carteles, fotomontajes, publicidad, cine, prensa... nos ofrecen los medios para poner en práctica este proceso de producción. Una simple imagen, ya original ya adaptada, puede ser el punto de partida para una amplia campaña de mentalización sobre la necesidad de la ineludible alfabetización audiovisual.


Propuesta para la lectura de imágenes
1. Ficha técnica
1.1. Tipo de imagen
1.2. Género
1.3. Soporte
1.4. Formato
1.5. Superficie
1.6. Tipo de plano
1.7. Angulación
1.8. Elementos predominantes
2. Lectura objetiva
2.1. Elementos compositivos y distribución del formato
2.2. Centro óptico y centro geométrico de la imagen
2.3. Puntos fuertes de tercio y sección áurea
2.4. Líneas de fuerza y líneas e interés. Guías   de observación
2.5. Tratamiento de la luz
2.6. El color: análisis y combinaciones
2.7. Tipo de plano
2.8. Angulaciones
3. Características principales de la imagen
3.1. Originalidad/redundancia
3.2. Iconicidad/abstracción
3.3. Monosemia/polisemia
3.4. Simplicidad/complejidad
3.5. Denotación/connotación
4. Relación texto-imagen
4.1. Funciones del texto (anclaje, relevo, oposición....
5. Lectura subjetiva
5.1. Grado de significación
5.2. Connotaciones emocionales y valorativas de la imagen
5.3. Ideologías y patrones de conducta: sociedad, mujer, familia...


Pistas para una lectura de imagen



1. Ficha técnica
Tipo de imagen: fotográfica con montaje gráfico en la zona inferior
Género: publicitario
Soporte: papel (anuncio de revista, originariamente en color)
Formato: vertical, aunque la fotografía con tendencia al cuadrilátero
Superficie: original: 27´5 x 21 cms.
Tipo de plano: plano americano o de tres cuartos
Angulación: normal, con ligero contrapicado
Elementos predominantes: líneas de interés y colorido
2. Notas para la lectura de la imagen
Esta imagen puede dividirse en dos zonas claramente diferenciadas: por un lado, la fotografía que incluye el escenario con un lema en su parte superior y por otro, la leyenda gráfica y el logotipo del producto anunciado, acompañados a su izquierda con el montaje fotográfico (icónico) de los mismos, en la zona inferior.
En la fotografía central, encontramos dos personajes (uno masculino y otro femenino) que centran a la altura de sus ojos, el punto neurálgico de la imagen. Los elementos compositivos básicos de esta imagen son, por tanto, los dos personajes y las relaciones que se establecen entre ellos a través de la mirada, especialmente contextualizada por medio de las vestimentas -que determinan sus roles- y el escenario de fondo -una habitación de hotel, desvelada a través del número que se marca en la puerta.
Los personajes constituyen el centro óptico de la imagen. El hombre aparece cubierto exclusivamente por una pequeña toalla blanca que cubre parcialmente sus dos piernas y que contrasta con su bronceado cuerpo. Presenta la cara cubierta de espuma de afeitar -producto anunciado-, portando en la mano una maquinilla manual y un bote de espuma con el logotipo del anuncio. Su postura de inclinación hacia delante, como muestra la posición de sus dos piernas y de su pecho y cabeza, indica una cierta intencionalidad de inicio de una acción de acoso sexual hacia la señorita, materializada por la fijeza de sus ojos en el personaje femenino. Su segundo brazo desaparece mágicamente por detrás de la bandeja que porta el personaje femenino, sin saber sí éste desaparece en el montaje o se pliega hacia su propio cuerpo, para realzar ese impulso de ofensiva antes indicado. La señorita aparece con un traje negro ajustado al cuerpo y con un mandil y guantes blancos -contraste banco/negro-. La bandeja que porta y su vestimenta denotan que se trata de una chica del servicio del hotel que lleva el desayuno a la habitación, donde el «señor» se aloja.
Mientras que la instantánea recoge la mirada de ella, centrada en los ojos del personaje masculino con una boca entreabierta, prototipo de deseo; el hombre mira el pecho de la mujer, con un gesto en la cara, que manifiesta el deseo de conquista.
La imagen fotográfica se ve complementada con un texto en la parte superior con grandes cuerpos en los que se especifica y ancla el sentido de la imagen: «¡No te cortes!», ofreciendo la posibilidad de una doble interpretación, a través del juego semántico y la ambigüedad que en el léxico español tiene actualmente el verbo «cortar», en su doble acepción de «herirse físicamente» o «ser tímido socialmente». En la parte inferior, aparece al mismo tiempo un recuadro en negativo sobre fondo azul -negro en la reproducción-, que frente a la interpretación unilateral que se ha buscado a través de la imagen -la timidez en la provocación amoroso/sexual-, se vuelve de nuevo a la ambigüedad del verbo cortar.
El formato del anuncio es el propio de los medios de comunicación escritos, vertical, aunque la fotografía tiende hacia el cuadrilátero, siendo el montaje fotográfico de los productos y su logotipo en el recuadro invertido los que «estiran» el formato.
Las líneas de interés de este anuncio publicitario giran en torno a la recta que recorre la mirada de los dos personajes, las horizontales que recorren la vestimenta y el porte de cada uno de ellos y las que suben al lema superior y a la literatura e iconos de los productos en la inferior. Estas guías de observación establecen el recorrido de lectura de la imagen, imponiendo unas pautas de captación de la misma.
El tratamiento de la luz reviste en esta imagen una gran trascendencia por los contrastes entre tonos claros y oscuros -los blancos de la toalla, el mandil y la sábana de la cama- y los oscuros del ajustado traje y el bronceado del hombre, junto con la «masa» de la literatura inferior.
El color de la imagen, el tipo de plano intermedio de la fotografía y la ligera angulación contrapicada, refuerzan el sentido interpretativo que este anuncio publicitario pretende transmitir a los lectores del mismo.
Respecto a las características de la imagen, ésta ofrece poca originalidad respecto a la situación que plasma -el servicio de desayuno en un hotel-. Parece que se ha pretendido recoger una situación cotidiana, llevada a sus extremos de idealización: una chica atractiva y un hombre atractivo que, sin conocerse, fortuitamente se encuentran en una situación de intensa intimidad, junto a un lecho y en la familiaridad de una habitación. La acción, por tanto, dentro de su cotidianidad, presenta la idealización de sus componentes, en los términos que el anunciante sabe que se reflejan en el subconsciente de los lectores que potencialmente pueden usar este producto. Se redunda, por tanto, en la situación de conquista amorosa, de deseo sexual -tan presentes en la sociedad actual-, jugando con la ambigüedad que supone el empleo del verbo «cortar».
Las relaciones entre texto e imagen revisten por ello aquí una gran trascendencia, en cuanto que por un lado parecen anclar el sentido, pero por otro impregnan al anuncio de importantes tintes de ambigüedad y connotación. Parece como si se pretendiera que la plurisignificatividad del verbo «cortar» se impusiera, identificado con la espuma de afeitar que se anuncia.
Subjetivamente, el anuncio consigue efectos intencionadamente buscados por los responsables de la publicidad. El anuncio de una espuma de afeitar tiene una población muy específica como destinatario: hombres que emplean un sistema manual de afeitado. A ellos especialmente se dirige este anuncio que utiliza como reclamo el atractivo de una chica, que se plasma desde el punto de vista laboral, en una señorita de servicio de un hotel, con una ceñida vestimenta, poco usual para ejercer este trabajo.
Es evidente que en el trasfondo de este anuncio publicitario se están mostrando unos roles que publicitariamente «venden» en nuestra sociedad: la conquista masculina, el atractivo sexual, la mujer-objeto, el «macho-jefe», el lujo, el consumismo, la supravaloración de los cuerpos... En definitiva, un modelo de mujer, de hombre y de sociedad se dibujan veladamente, pero con bastante nitidez en esta publicidad.
Desgraciadamente, ante esta realidad, la mayoría de los lectores realizan la lectura que los publicistas pretendidamente han buscado a través de sus estudios psicológicos de mercado. Pocas veces se ofrece la posibilidad de reflexionar sobre las imágenes, objetiva, subjetiva y semióticamente, analizando qué lectores se buscan, cuáles son los sistemas de persuasión que se emplean, qué valores se desprenden...
Leer imágenes es, por ello, una asignatura pendiente de una formación que quiera adentrarse en el apasionante mundo de enseñar al alumno de hoy a ejercer su libertad, su consciencia y su responsabilidad como ciudadano libre.

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